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Diego Bautista Urbaneja

UN PRESIDENTE TACARIGÜERO

Por: Domingo Carrasquero Ordáz.

En el libro «La Tacarigua de Margarita», en el año 1971, Cheguaco afirmaba que: Diego Bautista Urbaneja Alayón, quien fue encargado de la Presidencia de la República varias veces, había nacido en Tacarigua….

Como quiera que estamos investigando la vida de este paisano, desde hacen 6 meses, hemos consultado 16 libros que se refieren a Diego Bautista y todos, absolutamente todos, dicen que nació en Santa Ana….pero en Santa Ana estaba el centro de los Registros Civiles de Matrimonios, Nacimientos y Defunciones de El Cercao, Tacarigua, El Maco, La Vecindad, Pedrogonzalez, Altagracia y Santa Ana……todos los que nacieron en esos años, lo hicieron en Santa Ana, lo cual es falso, simplemente, fueron presentados alli

Hasta que hoy, a esta hora, hemos podido constatar que CHEGUACO tenía razón en lo que dijo….Este Presidente Encargado de la República y cuyos restos reposan en el Panteón Nacional, SI nació en Tacarigua, tal como hemos podido constatar en el libro «Licenciado Agustin Aveledo , Procer de la Paz» escrito por su bisnieto Luis Eduardo Aveledo Morasso, página 40 y también por Tomas Polanco Alcántara en su libro «Guzman Blanco, Obras citadas», páginas 556 y 557….

Me siento muy emocionado por haber podido comprobar la verdad de ese Genio nuestro: José Joaquín Salazar Franco….en dos semanas debo concluir un Ensayo sobre este Paisano: Primer Tacariguero Presidente de la República y Primer Tacariguero que reposa en el Panteón Nacional

Alabado sea Dios

Domingo Carrasquero Ordaz

14 años de la partida de Cheguaco

YA TIENES ALAS Y PUEDES VOLAR

El 30 de septiembre de 2000, inició Cheguaco su viaje a la eternidad. Durante su funeral, el escritor tacarigüero Roberto Malaver pronunció este discurso en el frente del Comité de Desarrollo Cultural «Pablo Romero Millán» de Tacarigua, las cuales compartimos en esta oportunidad de conmemorarse este 14 aniversario:

AUTOR: ROBERTO MALAVER

FUENTE: Revista MARGARITEÑERIAS N°5 II Etapa, Septiembre, Octubre 2000

YA TIENES ALAS Y PUEDES VOLAR

Ayer la muerte afinó su puntería y dio en el blanco. Y Cheguaco se mudó por un instante. Hoy, la muerte sabe que Cheguaco le ganó el juego, La muerte sabe que Cheguaco se está haciendo el muerto, Porque, como siempre, Cheguaco se salió con la suya.

Y Cheguaco lo aprendió de José Martí: Morir bien es la única manera de seguir viviendo. Y morir bien era entregarse a su compañera Consuelo como su mejor aliada. A sus hijos como los mejores hijos. Y a Tacarigua como la prolongación exacta y hermosa de su vida.

Un hombre que tiene treinta y seis libros publicados y veinte libros que esperan por ser publicados, no puede irse así, tan fácilmente, de nuestro lado. Porque cada vez que alguno de nosotros intente buscar un dato, buscar una palabra, saber de un mito, o de una leyenda, justo en ese momento Cheguaco estará más vivo que siempre.

Es – no quiero decir fue, porque no voy caer en la trampa de creer que se nos fue – un artesano de la cultura margaríteña. Un hombre que amparado en su palabra, en su prodigiosa imaginación, y en su talento, nos ha ido dejando la historia de todos nosotros en cada uno de sus textos. De sus cuentos.

Y tiene tanto sentido del humor Cheguaco, que incluso en el último libro que le bautizaron sus hijos, aquí en la Plaza de Tacarigua, Un Grito en la Hondonada, dice en uno de sus poemas, Despedida, este verso:

Dejo enlutado mi hogar

Porque me voy, tierra amada

Voy a tirar la parada

Salga bien o salga mal.

Una manera de decimos que se iba a tierra firme, pero que se quedaba para siempre entre nosotros.

Es así como lo vemos hoy Como lo queremos hoy Con su sombrero y su palabra y su honestidad a toda prueba. Un hombre que cada día nos hace ser más querendones con Tacarigua. Un hombre que entre sus papeles de trabajo descubrió un día que Tacarigua estaba a punto de cumplir 400 años y lo celebramos. Un hombre que entre chistes y cachos se nos ha ido quedando agarradito ahí en el sentimiento.

También en su poemario, Un Grito en la Hondonada, Cheguaco estira sus pasiones. Prolonga su sentimiento y se acerca al camposanto para decirnos:

Cuando voy al cementerio

De mí pueblito natal

Miro como en largo sueño

A mí núcleo familiar

Que está reposando allí

Para la perpetuidad.

Veo oronda a Mamá Chica

En su claustro personal

Ya un lado tía madrina

Juntita con mi mamá

Y del costadito norte

A Críspula y Carmelita

Mi tía y madre políticas

Como dicen por acá…

Y muy cerquitas de ellas

A Chelo alegre y risueña

Ubicada en el tercer

Sótano de la morada

Que con gusto le adquirimos

Todos sus hijos y yo

Para que durmieran en paz…

Hoy va Cheguaco al cementerio. Y va como siempre, contento, porque sabe que va para quedarse más que nunca en su pueblo. Entre su gente. Sus amigos, Los que comparten con él su palabra. Su fe, Su esperanza. Su manera de sentir esta alegría inmensa de ser Tacaríguero. Porque él sabe que nos sentimos orgullosos. El sabe que somos del pueblo donde vive un hombre maravilloso y hermoso y otra vez maravilloso, que se llama Cheguaco.

Sale con nosotros a encontrarse con su núcleo familiar. Va a saludar en nombre de sus hijos y nietos a los que siempre ha querido. Va sonriente Cheguaco. Va, aunque parezca mentira, lleno de vida. Va sin despedirse de nosotros, y él sabe que no tiene porque hacerlo. Va a saludar también a su amigo Pablito Romero, aquel que un día, cuando le dio uno de sus textos para que le dijera qué le parecía, aquel que le dijo: Ya tienes alas y puedes volar.

Ahí va un hombre solidario. Entregado a la defensa de la tradición, De la identidad del margariteño. Del rescate del folklore. De las palabras olvidadas, que una vez que se recuperan nos vuelven más grata la vida. Un hombre de mano estirada para apoyarte. De la sonrísa amiga para decirte que comparte contigo tu alegría. Ahí va un hombre que, como siempre, lo reconocemos tarde, pero lo reconocemos: Un gran hombre. Ahí va un hombre que en definitiva se hizo pueblo con nosotros y nos hizo pueblo a todos para que no nos olvidemos de Tacarigua. Ahí va un hombre que abrazó tan fuerte a su pueblo que se le quedó en el pecho en forma de corazón.

Un día me tocó en suerte, Cheguaco, decirte unas palabras. Un día de tantos homenajes merecidos. Y para que veas Cheguaco, que sigo siendo fiel a mi pensamiento, hoy nuevamente te digo lo que dije aquel día: Navegamos juntos en el mismo barco, y yo me siento marinero, porque usted, capitán, sigue mandando.

Los 83 de Carlos Stohr

La Fundación Cheguaco felicita a Carlos Stohr, Cronista Gráfico de Margarita, con motivo de celebrar hoy 29 de septiembre de 2014 su 83 cumpleaños.

De CARLOS STOHR,  hace años Cheguaco escribió esta reseña:

“Quien ha tratado íntimamente a Carlos Stohr, tiene material para hablar de él por mucho tiempo o por toda la vida. Carlos Stohr es el incansable trotamundos que en cada sitio deja perennizada la huella de su andar. Que en cada lugar deja patentizado su nombre en el tiempo y en el espacio. Que en cada encrucijada deja escuchar su voz de ecologista y de conservacionista. Pero en ninguna parte con más énfasis ni con más amor que en la Isla de las Perlas o “Perla del Caribe Mar” como el suele llamarla.

Carlos Stohr conoce a Margarita de “cabo a rabo”, como dijera el más rancio de los nativos. La ha caminado a pie, en burro o a caballo a cualquier hora del día o de la noche. La ha recorrido en automóvil, en bicicleta o sobre moto. Ha volado sobre ella en avión, en avioneta y en helicóptero. Sus montañas han sido pocas para tramontarlas a zancadas. Ha escudriñado sus cuevas como el más hábil de los exploradores. Sus costas las ha hurgado tanto que las puede andar y desandar con los ojos cerrados. Conoce su geografía como el que más y su historia con lujo de detalles. Se ha compenetrado con su idiosincrasia y ha aprendido a convivir con su gente de todos los estratos sociales, y ha hecho de la arepa y el pescado su manjar favorito.

De allí que Carlos Stohr, cada día piensa más en Margarita y en los margariteños y no desperdicia ninguna oportunidad para plasmarla en el papel, a pluma y tinta china, haciendo caso omiso del lente fotográfico a pesar de que también lo sabe manejar con maestría.

Carlos Stohr ya ha perdido la cuenta de los dibujos que le ha hecho a Margarita. En una ocasión presentó una exposición que la llamó “Vivencias”, ahora ha preparado otra que la ha bautizado como “Expresiones populares”. Es decir, que es la mejor manera que ha conseguido para congraciarse con ella, para demostrarle su pasión y su querencia, para significarle su aprecio y consideración. Para decirle a las presentes y futuras generaciones cómo era la isla y su cómo es, a fin de que comparen y juzguen por su propia cuenta.

Carlos Stohr es un reservorio moral y espiritual de “La Margarita” que se nos va. Carlos Stohr es una referencia nacional del “Paraíso del Caribe”….

La vida de «Cheguaco» no fue un simple cuento

EL RECORDADO CRONISTA TACARIGÜERO DEJÓ HUELLA EN SU TIERRA. TRAS SU FALLECIMIENTO EN EL AÑO 2000, SUS FAMILIARES CREARON LA PÁGINA WEB CON LA CUAL INTERNACIONALIZAN SUS ESCRITURAS, REMINISCENCIAS DE LA ÉPOCA, RELATOS Y «CACHOS».

Por: Yanet Escalona.

Diario El Sol de Margarita.

https://www.elsoldemargarita.com.ve/posts/post/id:138719/La-vida-de-_Cheguaco_-no-fue-un-simple-cuento

14 Sep, 2014 |
«Desde niño frecuentaba las rallanzas de yuca, las moliendas de caña, los velorios de cruz y de muertos, las conversas pueblerinas, las actividades culturales y todas aquellas manifestaciones donde se nutría de la sabiduría del pueblo. Convivió con las labores de la tierra con su tío-abuelo Andrés Franco, mantuvo a su lado muchos años a su madre Jerónima, a su tía madrina Eufemia y a su suegra Carmen Velásquez, a quienes oía legendarios relatos». Es parte de la descripción que hace de José Joaquín Salazar Franco «Cheguaco», Jorge Salazar Velásquez en el libro «Por los senderos de Margarita», de ese singular personaje.

También David Rafael Guerra Morao (Daraguemo) lo «dibuja» en «San Sebastián de Tacarigua (pueblo, personas y algo más)», texto dedicado a su pueblo.

«Escribir acerca de Tacarigua, o de uno de los sectores que la conforman: Tacarigua Adentro (San Sebastián), Tacarigua Afuera (Corazón de Jesús) y Tacarigüita, sin hacer alusión a ‘Cheguaco’ resulta bastante difícil, por no decir imposible. Este sector isleño, olvidado y cuasi desnudo de referencias, se da a conocer y se proyecta gracias a la obra de José Joaquín Salazar Franco. Una maravillosa bibliografía que supera los 40 títulos, varias centenas de artículos y miles de discursos, conferencias, charlas, configuran una producción poco común en un hombre de cualquier tiempo».

«La persona que nos ocupa en estas líneas escasamente alcanzó una primaria completa, pero fue capaz de cultivarse de manera autodidacta (…)», agrega. Entre sus virtudes destaca el amor por la lectura, la escritura y preguntar de forma incesante. «No dejar desapercibido el suceso, sino por el contrario, averiguarlo con las herramientas del pensamiento, la memoria y darle forma con la letra y la palabra (…)».

Refiere el autor que en una oportunidad escribió un artículo titulado: «Lo de Cheguaco no es un cuento», donde hace referencia a como éste incursiona «en un área bastante difícil, escabrosa y áspera en donde no existen verdades absolutas y en la que la transmisión oral, generacional, es uno de los recursos con los cuales cuenta el investigador, pero que al paso del tiempo y las sucesivas transmisiones de la información van erosionando, desgastando y hasta tergiversando la veracidad…».

En el texto pasan a recordar un viejo sueño del cronista como lo fue el sentimiento de una Tacarigua única: «El pueblo de tres sectores, de tres Patronos, pero de una sola cultura, de un mismo amor por la tierra, de un puñado de hombres y mujeres de origen común, con las mismas tradiciones».

Aporte cultural

En el portal www.cheguaco.org, explican que cuando nació la Fundación fue con el propósito de divulgar la obra de este escritor, historiador, cronista, poeta, folclorista y personaje popular margariteño.

Los lectores «tienen la oportunidad de conocer su producción literaria y muy especialmente su trabajo sobre la cultura popular de la isla de Margarita, así como también, su obra poética y narrativa».

Monólogo del hijo

En 2001, al año de fallecer Cheguaco, su hijo, José Joaquín Salazar Velásquez, escribió un monólogo dirigido a su padre: «Aunque me supongo que todo lo que te cuente tú ya lo sabes, puedo decirte que ahora estás en Internet, pues Julián, basado en una idea de Valentina y con la ayuda de Julián José, crearon tu página en Internet, que se llama www.cheguaco.org la cual, papá, puede ser vista desde cualquier parte del mundo, a través del computador. ¿Qué te parece?».

«En esa página ya se han insertado varios de tus libros y la idea es introducirlos todos. Me duele un poco que esta idea no se nos ocurrió antes, para que de esta manera, tú mismo, en vida, sintieras la satisfacción de ver tu obra esparcida por todo el mundo; sin embargo, nunca es tarde y por lo que percibo, sé que estás contento con lo que estamos haciendo para mantener tu obra».

«Pero no es sólo eso, después de tu partida, hemos publicado tres de tus libros inéditos: uno ‘Por los Senderos de Margarita, Cuentos de Camino’, gracias a la colaboración de Elvia Méndez, bajo el patrocinio de la Alcaldía de García, el cual bautizamos en la casa y en la Alcaldía de García hubo una Sesión Solemne en tu honor. Te cuento que allí Millo leyó un discurso, escrito por Roberto, una excelente pieza oratoria. Después, el 29 de diciembre bautizamos dos nuevos libros: ‘Tacarigüita, El Portachuelo y la Virgen de Papaché’ y ‘Rafael Gil Sánchez’. El de Rafael Gil fue patrocinado por Alberto Gil, su nieto. (…) Otro acto, en tu honor, fue la inauguración de la Biblioteca de la Casa de la Cultura, la cual lleva tu nombre…».

«¡Ah!, pero se me olvidada una cosa: hemos creado una Fundación que lleva tu nombre, la cual tiene como misión principal, contribuir a la divulgación de tus ideas, obra literaria, poética, de investigación histórica, folclórica y cultural, mediante la publicación y promoción de tus obras, así como también la de otros autores margariteños, especialmente de Tacarigua», escribió Salazar Velásquez en esa oportunidad, para resumir iniciativas creadas en su nombre y perpetuar su memoria.

«En un lenguaje bastante llano para llegarle fácil al lector, ‘Cheguaco’ relata los hechos que en nuestra tierra llamamos cuentos, ‘cuentos de camino’, ‘cachos’, anécdotas e historias; todas, herencia ancestral de la rica tradición oral del margariteño», escribe José Salazar Velásquez, en el prólogo de «Por los senderos de Margarita», libro del propio José Joaquín Salazar, quien a su modo de ver plasma muy bien vivencias y costumbres margariteñas.

Nuestra solidaridad con Euro Omar Guil

La Fundación Cheguaco comparte este mensaje de nuestro seguidor, amigo y coterraneo margariteño, tacarigüero, escritor, poeta, cronista, periodista y discípulo de Cheguaco: Euro Omar Gil, para que colaboremos y lo apoyemos ante estos momentos tan difíciles, tanto con nuestra solidaridad espiritual, compartiendo su llamado, o mediante contribución en la cuenta: Banco Bicentenario. Cta. De Ahorro Nº 01750435580022408383 Telfs: 04166953392-04268870500, Correo:[email protected] Cédula de Identidad: 3441706
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VERBIGRACIA
Por Euro Omar Gil.

En verdad no soy hombre que se acuerda de Dios cuando truena, porque siempre está conmigo. Así lo siento en cada uno de mis pasos, que son bastantes los que ese ser Supremo me ha concedido. Lo demás lo sobrellevo aferrado a mis principios filosóficos-cristianos. Soy hombre de fe absoluta y respeto los designios del creador. Por eso, en este momento en que mi amada hija EUNOCARVI DEL VALLE, asiste durante 15 días continuos, al Centro Médico de la Trinidad en Caracas, por recomendación del protocolo médico, practicándole nuevamente radioterapias que puedan detener el avance del cáncer que padece, me refugio en el poder de mi Dios y las manos sabias de los médicos que la tratan. El camino es duro, y hay mucha necesidad, de eso estoy consciente, pero se trata de una vida noble, buena y necesaria en toda la extensión de la palabra, que nos obliga a sacar fuerzas del sitio donde permanecen escondidas para afrontar esta nueva prueba. Sólo que el desgaste del camino comienza a hacer mella y las oraciones y respaldo de ustedes urgen como aliciente espiritual y material importante. Dios y la Virgen del Valle sean con mi querida hija y con nosotros, también mortales.
Viernes 29-8-2014


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Fundación José Joaquín Salazar Franco

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