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LAS CARÁTULAS DE LOS LIBROS PARA ABRIRLOS
VIVENCIAS
Y AUSENCIAS
Domingo Carrasquero
Ordaz
Generalmente
las cosas íntimas, las cosas que salen del alma, las cosas que vienen en deslave
desde las profundidades del ser, son así: íntimas y no necesitan publicarse para
recibir opiniones y adjetivos; el fin no es publicar la intimidad; el fin es
recordar una situación puntual; esas cosas íntimas han venido como río en
conuco, salen en forma de palabras y solo requieren un lápiz y un papel para
escribirlas y sentirlas; se escriben y permanecen donde están y como están
porque maquillarlas les quita su propia forma natural de concebirlas; en fin,
estos versos son íntimos y puros; son producto de situaciones personalísimas;
vienen desde el fondo del alma como un alud incontrolable; nacieron varias de
ellas desde unos años en que la noche y el miedo fueron compañeros inseparables
y estaban por allí, muchas olvidadas y un día, ya con tiempo para desempolvar
recuerdos, aparecieron para alegría de su padre que las consideraba perdidas…. y
siguen así, vírgenes, ni una coma mas, ni un punto y aparte menos; lástima que
otras fueron llevadas a la hoguera y todavía la esperanza de encontrarlas es
parte de mis sentimientos.
Su publicación ha
sido posible por las expresiones positivas de personas a quienes su aliento,
motivaron esa reacción en mi; a ellos las gracias por darme ánimo para cruzar el
puente entre la intimidad y la publicación de la propia intimidad; a veces no es
bueno asumir los riesgos pero peor es no arriesgarse; por eso mi reconocimiento
a Isaura Teresa Bergoya, compañera de trabajo quien fue una de las
primeras en motivar su edición; a Francelia Salas,
amiga de muchos años, por su apoyo sincero; a Jesús Salazar Marcano,
quien me dio un ejemplo con su Palabreo del Camino; a Pablito Romero y
Cheguaco Salazar, los primeros que opinaron positivamente sobre ellos, a
Ricardo Ruette, con su dignidad a cuestas y su apoyo de siempre y, con el
mas profundo cariño, a dos campesinos de San Bonifacio, rostros presentes y
nombres ausentes, vecinos del Río Cristalino, quienes, en una noche de lluvia,
neblinas y sustos, supieron arriesgarse para que el hijo de Donata bajara de sus
sueños, templara su acero y estuviese por allí en busca de clepsidras y
cundiamores, al lado de los que lloran en silencio
Domingo Carrasquero
Ordaz

PRESENTACIÓN DE UN REGALO DE
BODAS DE ORO
Este libro que usted,
amigo lector, actualmente tiene en sus manos, es el regalo de cincuenta años del
enamoramiento de Carlos Stohr con la Isla de
Margarita. Aquí está plasmada la más hermosa demostración del espíritu creador
que aporta obras útiles a la humanidad cuando dispone de un profundo sentimiento
de hermandad y solidaridad. Y el resultado de esto es lo que usted encontrará en
cada una de sus páginas. Al pasearte por su contenido tendrás la satisfacción de
haber nutrido un poco más tu percepción de la margariteñidad, que te permitirá
disfrutar de detalles, que tal vez, a veces pasan desapercibidos ante tus ojos o
ya han desaparecido de nuestra isla.
En este regalo de Bodas
de Oro, la pluma y el pincel del autor trazan un retrato hiperrealista de
nuestras costumbres, de nuestra forma de ser y de nuestra cotidianidad; que
junto con los hitos cronológicos que transcurren desde su infancia y juventud,
en aquellos tenebrosos años de la gran guerra europea, su llegada al país y el
amor a primera vista y eterno noviazgo con la Perla del Caribe Mar, hasta los
días actuales, hoy le permiten hacer entrega de esta obra que combina con
anécdotas, vivencias y hechos históricos. Todo esto
magistralmente ilustrada con su creación plástica de reconocido pintor y
dibujante y narrada con su prosa amena y ligera. En su producción artística, el
autor retrata con hondo detalle toda la idiosincrasia de lo margariteño. Su
pasión por resaltar lo nuestro es admirable y la profundidad del contenido de
sus dibujos lo sentirá en el corazón, cuando su mirada se pose sobre cada uno de
los paisajes, pueblitos, pescadores, conuqueros, playas, personajes, calles,
casas y ambientes rurales, fotografías del ayer y recuerdos y más recuerdos de
la Margarita actual y de la Margarita que se nos fue. Todo ello envuelto en una
atmósfera que guarda un inmenso paralelismo y símil con la obra literaria de
Cheguaco, el siempre recordado escritor costumbrista de Margarita.
Este es un libro para
leer con el corazón y para disfrutar con la vista, para reflexionar y contemplar
el contenido de la obra plástica de Carlos, que va desde sus recuerdos de
infancia en su añorada Praga, hasta su arribo a Venezuela y su compenetración y
devoción por el encanto y luminosidad del terruño insular, donde se refleja el
orgullo de cantarle a nuestra idiosincrasia.
La Editorial Fundación
Cheguaco, como testimonio del cumplimiento de su misión de contribuir a divulgar
la obra de escritores margariteños, especialmente de Tacarigua, considera de
especial interés auspiciar la publicación de esta valiosa obra de nuestro
paisano checo-tacarigüero, Carlos Stohr, Hijo Adoptivo de nuestro Municipio
Gómez y de Antolín del Campo y Patrimonio Cultural Viviente de Margarita, a
quien le ha brotado de su alma para ofrendarlo como un regalo a la Isla y a su
gente, por su devoción por nuestro terruño, quien con pasión, amor y tenacidad
lo expresa por medio de su prosa y de sus dibujos.
Estoy seguro que esta
obra le despertará una hermosa emoción, igual como lo hacen los versos y las
canciones de los poetas margariteños; y es que Carlos, además de haberse ganado
el título de Cronista Gráfico de Margarita, a partir de ahora se ha convertido
en el Poeta Gráfico de nuestra Isla.
Julián Salazar
Velásquez.
Período y Ausencia
José Jesús Jiménez Romero

RESEÑA DEL AUTOR
José Jesús Jiménez Romero nació en Tacarigua, Isla de Margarita el 23 de
noviembre de 1959. Hijo de José Jesús Jiménez Guzmán (Chuchú) e Yrma Mercedes
Romero de Jiménez.
Cursó sus estudios primarios en la Escuela
Napoleón Narváez de su pueblo natal; la secundaria en el Instituto Juan Bautista
Arismendi y Liceo Francisco Antonio Risquez de la Asunción y en la Escuela
Técnica Industrial Alejandro Hernández de Juangriego. Sus estudios superiores
los lleva a cabo en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador (UPEL) y
actualmente se desempeña como Docente en la ETI Alejandro Hernández donde dicta
la Cátedra de Educación para el Trabajo; igualmente ejerce funciones como
Maestro Especialista de Jóvenes con Trastornos de Conducta en el Instituto
Autónomo de Atención al Menor del Estado Nueva Esparta.
Desde
su infancia comenzó a sentir atracción por el arte poético y hasta la fecha ha
escrito los poemarios “Cuando cae la luna”, “Veinte epitafios para un
recuerdo muerto”, “Entre el amor y el recuerdo”, “Dolor”, todos aún
inéditos y “Período y Ausencia”, su primera obra a ser publicada bajo el
patrocinio de la Editorial Fundación Cheguaco.
HUELLAS Y CAMINOS
Aníbal
Rodríguez Malaver
Esta
obra ha sido editada por la Fundación José Joaquín Salazar Franco (Cheguaco),
la cual tiene como Misión principal contribuír a la divulgación
del pensamiento, ideas, obra literaria, poética, de investigación histórica, folclórica y cultural producida por Cheguaco, mediante la publicación
y promoción de sus obras, así como también la de otros AUTORES
MARGARITEÑOS, especialmente de Tacarigua, e
igualmente apoyar la
promoción y desarrollo de
la cultura popular de la Isla de Margarita.
Como
parte de este plan de trabajo, enmarcado dentro de la Misión anterior, se ha
creado la Editorial Fundación Cheguaco, enriqueciéndose
esta colección
con la publicación de
HUELLAS Y CAMINOS de Aníbal Rodríguez Malaver, como testimonio del aprecio que
sentía el autor y profesa esta institución por el realce de nuestra cultura
popular y valores locales.
COLECCIÓN
EDITORIAL FUNDACIÓN CHEGUACO:
1.
"Tacarigüita, El Portachuelo y La Virgen
de Papaché". Cheguaco.
2.
"Rafael Gil Sánchez. Biografía". Cheguaco.
3.
"Huellas y Caminos". Aníbal Rodriquez.
(haga click en la carátula para abrir el Libro)
reseña
del autor
Aníbal
Rodríguez Malaver nació en la Tacarigua de Margarita
el 6 de Abril de 1922. Hijo de Antonio Rodríguez Quijada y Valentina
Malaver Landaeta. Desde su niñez,
como todos los niños campesinos de su época, bajo la tutela de su padre se
dedicó a las labores agrícolas tanto en su pueblo natal como en
“Los Caños” del Delta
del Orinoco. Simultáneamente a sus responsabilidades como niño agricultor,
cursó la escuela primaria en la Escuela Nacional, en la ciudad de Santa
Ana de El Norte, donde obtuvo su certificado de sexto grado.
En su juventud tuvo una destacada actuación en las
actividades culturales y de liderazgo en su comunidad, donde fue fundador y
directivo del Centro Cultural Guevara, institución donde dio a conocer sus
primeras inspiraciones como poeta popular.
En el año 1944, a la edad de 22 años ejerció el
cargo como Jefe Civil del Municipio
Guevara y desde 1945 hasta 1962 se
desempeñó como trabajador petrolero en la compañía Menegrande Oil Compañy
en los campos petroleros del Estado Anzoátegui.
Posteriormente regresó a su Isla de Margarita, donde combinó sus faenas
del trabajo “conuquero” en Tacarigua y “caporal” de obras públicas en
La Asunción hasta el año 1965 cuando se traslada a Caracas y se dedicó a
trabajar como empleado de las empresas Cauchos General y Círculo de Lectores en
Caracas, donde, siempre con el soporte de su esposa María Lucía
Malaver, culminó la formación profesional universitaria de sus ocho hijos:
Stalina, (Educadora); Aníbal José (Ing. Químico. MSc); Denis Ramón, (Ing.
Civil. MSc); Gustavo, (Lic. Química. MSc); Marivalentina, (Lic. Nutrición);
Lucila, (Lic. Educación. MSc); Luisa Antonia ( Dra. Medicina) y Antonio
Jesús (Lic. Biología. PHd).
BAUTIZADO POEMARIO DE
DON ANÍBAL RODRÍGUEZ MALAVER.
Julián
Salazar V.
El
pasado 19 de abril de 2002, en la ciudad de Puerto Ordaz,
tuvimos la gran satisfacción de participar en el bautizo del poemario de
Don Aníbal Rodríguez Malaver “HUELLAS
Y CAMINOS”, el cual viene a ser
la tercera obra publicada por la Editorial Fundación Cheguaco.
Durante el acto protocolar del
bautizo de este poemario, unido a la celebración de los 80 años de Don Aníbal,
sus hijos: Stalina, Denis, Gustavo, Marivalentina, Lucila, Luisa y
Antonio pronunciaron palabras donde expresaron el amor y admiración que sienten
como hijos, hacia el legado dejado por este padre ejemplar y poeta.
En
esta obra, el poeta Don Aníbal Rodríguez, por medio de sus poesía
sencilla y popular nos da a conocer sus vivencias y recuerdos, sus sentimientos
y esperanzas, y sus amores y añoranzas,
tanto hacia sus seres queridos como hacia su tierra amada. En sus
hermosos versos quedarán eternamente grabadas sus “huellas” impresas en el “camino de los labriegos”; sus
anhelos, expresados en sus versos: .. “cuando estos hijos sean / los
buenos ciudadanos / que yo viera en mis sueños....”
y ... “un manojo de esperanzas / guardo en mi morral viajero...”
, así como también aflora el
profundo amor hacia Lucía, su eterna novia, esposa y compañera de toda la
vida.
Con
la recopilación y edición de esta obra, la Fundación Cheguaco continúa
cumpliendo con el postulado plasmado en su misión, de contribuir a la
divulgación de la producción literaria de autores margariteños, especialmente
de Tacarigua.
Acto
del bautizo del poemario Huellas y Caminos. Palabras a cargo de
Gustavo
Rodríguez en presencia de Don Aníbal Rodríguez y su esposa
Lucía
Malaver de Rodríguez.
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